Links
Otros
África Alojamiento América Argentina Asia Bellezas Naturales Canada Ciudades Consejos Cruceros Curiosidades Día de los enamorados España Especiales Estadisticas Estados Unidos Europa Francia Guías Guinnes Hoteles Inglaterra Italia Jardines Latinoamérica Londres Marruecos Mexico Monumentos Museos Navidad Ocaciones Especiales Palacios París Parques Temáticos Playas Praga Roma San Valentín Tips Turismo Histórico Valentines Day Vaticano Viajar en Familia Wi-fi
WP Cumulus Flash tag cloud by Roy Tanck requires Flash Player 9 or better.
En Roma, la ciudad del Vaticano es una ciudad dentro de otra mayor, cuna y sede de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Aquí se encuentran también varios museos pertenecientes a esta institución que constituyen una de las mejores visitas para todos aquéllos que gusten de ver y admirar toda clase de piezas arqueológicas y obras artísticas de todas las épocas y procedencias: desde objetos y piezas antiguas hasta valiosísimas pinturas como, por ejemplo, algunas del inmortal Rafael u otras del también genial Miguel Ángel.
El origen de estos museos se remonta a principios del siglo XVI, por iniciativa del entonces Papa Julio II quién, al colocar una pequeña colección privada de esculturas que eran de su pertenencia, dio el primer paso en lo que luego serían los museos más ricos, importantes y bellos del mundo. Esta primera colección se exhibió en el entonces llamado “Patio de las Estatuas del Belbedere” –hoy se lo conoce como “Patio Octágono”-. No tienes excusa para coger alguno de los Vuelos Roma que se encuentran disponibles a bajo precio en la red.
Tanto los Museos del Vaticano como las igual de bellas y valiosas Galerías Pontificias se siguieron configurando, en su mayoría, durante los pontificados posteriores de Clemente XIV (1769-1774) y Pío VI (1775-1799), de aquí deriva el nombre de uno de los primeros: el Museo Pío-Clementino, el primero fundado en 1771, lugar de reunión de grandes obras, la mayoría de ellas escultóricas, de la época clásica y del Renacimiento.
Estos museos de gran prestigio son varios, pero los más importantes podríamos decir que son: el Museo Gregoriano Egipcio, el Gregoriano Etrusco, el Misionero Etnológico, las Estancias de Rafael, la Pinacoteca, y, finalmente, se incluye también a la monumental Capilla Sixtina.
La fundación del Gregoriano Egipcio tuvo lugar durante el gobierno episcopal de Gregorio XVI en 1839. Aquí se conservan monumentos y objetos del antiguo Egipto, algunos de ellos provenientes de la misma Roma y otros de Villa Adriana (en Tivoli), y otras piezas de colecciones privadas adquiridas por la Iglesia a través de los años.
Cabe aquí destacar que el interés de los Papas por esta antigua civilización del Nilo provenía, en principio, por la gran preponderancia que estas tierras tenían en la Historia de la Salvación, en las Sagradas Escrituras.
La Escuela de Atenas, Estancias de Rafael, Museos Vaticanos.
En concreto, este museo dedicado al antiguo Egipto está dividido en nueve salas en las cuales se pueden ver estatuas, inscripciones jeroglíficas, trajes funerarios, figuras de bronce y arcilla, tablillas cuneiformes, relieves e inscripciones. Y todo esto no sólo de los egipcios, sino que también hay material de la antigua Mesopotamia y de la Siria-Palestina.
El Museo Gregoriano Etrusco, por su parte, también fue fundado por Gregorio XVI pero dos años antes, en 1837: aquí se reúnen objetos hallados en varias excavaciones realizadas en las ciudades de Etruria Meridional (hoy, Lacio septentrional), la cual en el momento de estos hallazgos, en 1828, estaban bajo la órbita administrativa del Estado Pontificio. Luego, se fueron incorporando otras colecciones arqueológicas como la de Falcioni (1898): vasijas de mezcla de tierras más antiguas de la época proto-villanoviana y de la primera edad de hierro, búcaros, cerámica pintada ática y etrusca, objetos de bronce, y sobre todo, joyas, tanto antiguas como más modernas.
Este museo cuenta con 22 salas que contienen una gran cantidad de piezas de incalculable valor histórico y arqueológico que abarcan desde los siglos IX y I a.C., desde la edad de hierro hasta la paulatina y definitiva fusión de las ciudades etruscas en la estructura del estado romano, se pueden visualizar aquí: cerámicas, bronces, platas y oros que documentan una evolutiva artesanía y una civilización artística muy particular.
Asimismo, hay que resaltar que anexo al museo etrusco se halla una zona independiente dedicada a las antigüedades romanas (Antiquarium Romanum), procedentes de Roma y Lacio, con bronces, cristales, terracotas arquitectónicas y cerámica de uso común.
El Misionero Etnológico tuvo sus inicios en la voluntad del pontifice Pío XI en el año 1927 cuando queda inaugurado en la sede del Palacio de Letrán, lugar en el cual estuvo hasta 1963, recién diez años después se reinauguró en la actual sede del Vaticano.
Este museo tiene hoy en día más de 80.000 obras que están seleccionadas según un criterio geo-cultural, y religioso. Estos objetos provienen de diferentes lugares y han sido donados por particulares, recabados en misiones o procedentes de más de 400 diócesis mundiales. Asimismo, y con el paso de los años, la ya regia colección se fue enriqueciendo aún más por nuevas adquisiciones y donaciones: tales fueron los casos de los más de 1.700 objetos provenientes del Museo Borgia, las monedas chinas del padre José Kuo, o también la colección de descubrimientos prehistóricos de la Escuela Británica de Arqueología de Jerusalén.
Toda esta gran colección se encuentra estructurada en dos recorridos diferentes: el primero, abierto a todo público, se exponen objetos principalmente de tipo religioso, procedentes de cuatro zonas geográficas (Asia, Oceanía, África, América); a este recorrido se une un sector llamado “Síntesis Misionera” que reúne obras realizadas después de la evangelización; el segundo recorrido, en cambio, cuenta con otras colecciones que si bien también están organizadas según criterios geo-culturales y abarcan producciones de sociedades diferentes son sólo posible visitar a pedido.
Las estancias de Rafael, como bien lo indica su nombre, son una serie de estancias –cuatro- cuya decoración pictórica estuvo a cargo de Rafael y otros discípulos de él, entre los años 1508 y 1524, por pedido del ya mencionado impulsor Julio II. Estos cuartos están ubicados en el segundo piso del Palacio Pontificio. Aquí se pueden admirar inmortales frescos como La Escuela de Atenas y el Parnaso.
Con respecto a la Pinacoteca podemos decir que son un total de 18 salas, abiertas al público, que contienen 460 obras pictóricas que datan desde los siglos XII y XIII, hasta el XIX. Esta valiosa colección incluye varias obras maestras de los más grandes artistas de la historia de la pintura italiana, de Giotto al Beato Angélico, de Melozzo da Forlì al Perugino y a Rafael, de Leonardo a Tiziano, el Veronés, Caravaggio y Crespi. La inauguración de la Pinacoteca como se conoce ahora fue en 1932, bajo el pontificio de Pío XI.
Para finalizar este escueto recorrido por los Museos Vaticanos, sede de riquezas de incalculable cuantía artística, arqueológica, histórica y cultural debemos mencionar a la Capilla Sixtina: tan conocida por albergar obras de Miguel Ángel. El nombre de este templo es en honor al Papa Sixto IV, quién en 1477 hizo reestructurar la anterior Capilla Magna, y quién convocó a los más distinguidos artistas de la época para la decoración de sus paredes: se incluían a Pietro Perugino, Sandro Botticelli, Domenico Ghirlandaio, Cosimo Rosselli, y sus respectivos ayudantes y discípulos. De aquí data también la espectacular bóveda estrellada realizada por Pier Matteo d’Amelia.
Es así como la creación de los frescos no comenzó hasta 1481 y están todos ubicados a lo largo de las paredes laterales, aquí se pueden observar verdaderas obras maestras: La Circuncisión y El Bautismo de Cristo de Pinturicchio, la Historia de Moisés y la Tentación de Cristo, de Sandro Botticelli, entre muchos otros.
Si bien la Capilla Sixtina merece un artículo aparte no podemos dejar de mencionar que ya a principios del siglo XVI la bóveda luego fue modificada por Miguel Ángel: La Creación de Adán, quizá una de las pinturas más bellas de todas se puede admirar en lo alto. O también se encuentra en esta capilla otra creación única de este genial artista italiano: El Juicio Final, ubicado en al ábside de la capilla.
Esta monumental capilla, junto con la mayoría de sus frescos, ha sido restaurada durante casi dos décadas el siglo pasado. Lo cierto es que tanto la Sixtina como los demás museos antes nombrados y otras galerías –como la de los Tapices y la de los Mapas- y dependencias que también pertenecen al Vaticano son una visita ineludible para todo aquél que pise estas legendarias tierras, eso sí: asegúrate de disponer de mucho, mucho tiempo para recorrer y embeberte de tanto arte y pasado cultural.
Entradas Relacionadas
Ultimas Publicaciones
Categorias
- Aerolíneas
- África
- Aguas Termales
- Alojamiento
- América del Norte
- America del Sur
- Aplicaciones
- Argentina
- Asia
- Autralia
- Bellezas Naturales
- Brasil
- Canada
- Caribe
- Carnavales
- Castillo
- Catedrales
- Ciudades
- Consejos
- Cruceros
- Curiosidades
- Deportes
- Eco-Turismo
- España
- Especiales
- Estadios
- Estados Unidos
- Europa
- Eventos
- Faros
- Francia
- Hoteles
- India
- Inglaterra
- Irlanda
- Italia
- Japon
- Jardines
- Lugares Históricos
- Mar
- Monumentos
- Museos
- Noticias
- Oceania
- Palacios
- Parques
- Parques Nacionales
- Parques Temáticos
- Playas
- Pueblos
- Rascacielos
- Restaurantes
- Servicios
- Tailandia
- Templos
- Transporte
- Turismo de Invierno
- Uncategorized






No hay respuestas " Museos Vaticanos "